Las hojas del calendario 2017 no parecen acabar nunca para una Tita Torró que acaba una temporada para el recuerdo en el que se ha coronado como la segunda tenista con más partidos disputados (76), solamente superada por Caroline Wozniacki (81). "Ha sido un año muy largo, muy intenso y muy positivo", sostiene la alicantina.

"Después de un 2016 en la que apenas pude disputar 16 partidos por lesión, haber aguantado tanto tiempo en pista este año sin lesiones importantes es para estar contenta. He cogido ritmo, he aumentado mi nivel y he sumado puntos en el ranking", subraya quien ya está 213 del mundo.
La de Villena acaba el curso con un bagaje de 53 victorias y 23 derrotas que le han servido para sumar cinco títulos ITF (Hammamet, Hammamet, Manacor, Figueira Da Foz, Montreux). "Si tuviera que ponerme nota, me daría un 7", dice en un ejercicio de autoanálisis. "Estoy a un paso de volver a verme jugando WTA y Grand Slam que será el principal objetivo el año que viene.

Esta temporada me ha servido para ganar en confianza y darme cuenta que todo trabajo tiene su recompensa", asevera una Tita que ha cambiado su planificación de entrenamientos priorizando el físico sobre la pista y dando relevancia a los ejercicios de prevención. "El nivel de exigencia en los ITF es cada vez más alto porque te encuentras con jóvenes que vienen pegando muy fuerte y veteranas a las que cuesta ganar cada punto. Tienes que estar cada vez mejor preparada tanto física como psicológicamente", apunta.
El último partido del curso para Tita fue el 1 de noviembre cuando se retiró por lesión ante Rebeka Masarova en los octavos de final del IFT de Sant Cugat. Unos problemas en los isquiotibiales le privaron de disputar el BBVA Open Ciudad de Valencia y el Campeonato de España. "Estoy en plena pretemporada y no he querido arriesgar. He tenido menos tiempo de descanso del que me hubiera gustado porque tenía comprometido jugar por equipos en Francia y no quería sobrecargarme antes de que empiece la nueva temporada", explica.
Mikel González
En 2018 seguirá trabajando a las órdenes de Mikel González, ex de María José Martínez, Laura Pous o Lourdes Domínguez y tiene fijada su hoja de ruta: previa del Open de Australia y una gira de tres semanas jugando ITF's en Estados Unidos. "Quiero volver a entrar en el top 200 cuanto antes y sentir que soy competitiva ante cualquier rival. Sé lo que es estar ahí arriba (llegó a ser número 47 del ranking WTA en 2014) y quiero volver a experimentar esa sensación", dice. "Ahora soy más trabajadora, paciente, aplicada y calmada", destaca.

Antes de comenzar a consumir hojas del calendario 2018, Tita hace terapia de grupo en Barcelona, donde recientemente coincidió con la nueva capitana española de Copa Federación Anabel Medina. "La conozco muy bien y sé que lo va a hacer genial porque está muy metida en su nuevo cargo. Vino a vernos entrenar y pude charlar con ella. Me dio confianza y le dije que podría contar conmigo siempre que lo necesite. Me haría mucha ilusión regresar al equipo porque significaría que estoy haciendo las cosas bien", finiquita.