Más de de 14.500 usuarios han disfrutado de las piscinas municipales de San Crispín durante los meses de verano, una cifra récord que bate los registros del año 2017 aumentando en más de 1.500 las entradas vendidas con respecto al verano anterior. Así lo ha anunciado el concejal de Deportes, Fernando Gómez, quien ha destacado que uno de los motivos principales de este incremento “son las obras realizadas para permitir la accesibilidad de las personas con movilidad reducida”.

Cabe recordar que el plan de mejora de las piscinas municipales de San Crispín consistió en habilitar una zona específica del aparcamiento para que las personas con movilidad reducida pudieran desplazarse hasta la zona de baño sin requerir asistencia, así como en ampliar el acceso a la zona de vestuarios, donde se instalaron duchas, aseos y lavabos accesibles. Además, también se habilitaron rampas para permitir el desplazamiento de una piscina a otra, todo ello con un presupuesto que superó los 29.000 euros.

En ese sentido, el edil de Deportes ha señalado que “no son obras faraónicas, sino más de mantenimiento de lo que tenemos, porque la inversión en cuestiones necesarias da sus frutos”.

De ese modo, durante el verano de 2018 se vendieron 8.486 entradas de adultos, 4.587 de infantiles y 150 con el Carnet Jove, destacando las 1.154 entradas de jubilados vendidas por las sólo 85 del 2017, lo que demuestra la importancia de las obras acometidas en las piscinas municipales de San Crispín. Además, también se vendieron 134 abonos familiares, 34 de jubilado, dos de menores de 14 años, diez de adultos y dos con carnet joven, lo que supone un total de 182 abonos.