Tal como anunció el concejal de Deportes el pasado lunes, la dirección técnica del área de deportes del Ayuntamiento de Aspe ha analizado los datos registrados esta temporada estival en la Piscina de Verano Municipal, exponiendo las primeras conclusiones obtenidas.

Por un lado, se ha comprobado que en 2018 sigue la tendencia al alza de los últimos siete años, contabilizando 19.511 accesos al recinto deportivo aspense, 650 más que en 2017 y 2.800 que en 2016. Una de las causas que han provocado este incremento es el paulatino crecimiento del número de personas abonadas a la Piscina de Verano, llegando en esta edición a los 135, por los 110 del pasado curso y los 84 de hace dos temporadas.

Esta fidelización de usuarios es de los elementos que más se valoran en la concejalía de Deportes, sobre todo porque ha propiciado que muchas familias pasen parte de sus vacaciones en la instalación municipal. En cuanto a los cursos intensivos de natación de verano, las inscripciones totales han sido similares a las de 2017, con 250 altas registradas, si bien el aumento significativo de niños se ha visto compensado por la disminución de adultos, situación lógica los años pares por la cercanía de las Fiestas Patronales.

La excelente relación calidad-precio, su agradable entorno y la escasez de incidencias reseñables producen también que cada día de apertura se contabilice una asistencia media de 220 usuarios, evidentemente con mayor proporción los fines de semana que de lunes a viernes. El concejal responsable de Deportes, Chema García Payá, ha querido agradecer “al gran equipo humano que trabaja en verano su implicación y esfuerzo realizado. Tenemos magníficos socorristas, monitores y personal de limpieza y mantenimiento que hacen posible que la Piscina de Verano de Aspe sea un referente de calidad en toda la comarca y podamos contar cada año con más usuarios satisfechos por el servicio recibido en ella”.