Después de haber valorado los pros y los contras que supondría el hacer público este escrito, y después de analizarlo fríamente, he tomado la decisión de echarme hacia adelante y publicarlo.

Hace ahora casi tres años me propusieron el incorporarme, junto a un equipo directivo ilusionante, en la aventura de dirigir a un gran club, casi centenario, como es el Villena C.F. Acepté pensando que no iba a ser tan difícil poder gestionar esa aventura.

Tengo que reconocer que era una experiencia nueva para mí y en la que nunca había estado involucrado, ya que sólo me atraía el asistir a presenciar los partidos de mi equipo, por el que siento debilidad, y no pensaba que la tarea de dirigir dicha entidad tenía tantos entresijos y daba tanto trabajo, en ocasiones el que quitábamos de nuestra vida personal y de nuestro propio trabajo.

Durante esta etapa como directivo he vivido los sinsabores de esta experiencia y he tenido que sufrir amenazas, insultos, agresiones físicas hacia mi persona y la de mi amigo y presidente del club, y quizás lo más grave, y que mucha gente desconoce, es que mi actividad profesional también se ha visto afectada de manera directa con coacciones y amenazas si yo continuaba en la dirección del club, con la pérdida de clientes y amistades de mucho tiempo.

Pero sí que tengo que reconocer que durante los 2 años y 5 meses que he estado trabajando para el Villena C.F. he tenido momentos muy buenos y reconozco que ha sido un verdadero placer, y me siento muy orgulloso de haber sido directivo de este gran club, gracias a la persona que me buscó y al cual le estaré muy agradecido por esta oportunidad que me brindó aunque al final, mi salud truncó esta aventura.

Y no me puedo olvidar de la labor que han realizado las personas que se han encargado de la difícil tarea de la dirección deportiva del club durante este tiempo, como Manolo Herrero, Juan Alberto, Pedro José García Banegas y Fernando Gil, y de los cuales estoy muy agradecido por su amistad, trabajo, dedicación y ayuda en ciertos temas que nosotros como directivos desconocíamos y ellos se lo conocían a la perfección, aunque al final la relación no terminara de la mejor manera posible.

Me gustaría agradecer la gran labor de todo y cada uno del club, desde el utillero, hasta el presidente, pasando por personal de oficinas, cuerpos técnicos, jugadores y jugadoras, entrenadores y entrenadoras, medios de comunicación, técnicos o coordinadores que ya no están en el club, etc...

Igualmente tengo que agradecer también la amistad adquirida con dirigentes de otros equipos de fútbol tanto de Villena como de otros clubes de diferentes ciudades, así como la amistad adquirida con dirigentes de los otros clubes deportivos de Villena, la cual fue fantástica, así como la amistad con Jorge, de la Fundación Deportiva Municipal, y con los dirigentes del M.I. Ayuntamiento, en este caso con Luis Pardo y Francisco Javier Esquembre, concejal de Deportes y Alcalde de la ciudad que, aunque sobre todo al final no ha sido toda la mejor que yo deseara, siempre tendré palabras de agradecimiento.

En este punto me detengo para señalar la siguiente reflexión: Quizás cuando finalizó la pasada temporada y se tomaron las medidas que se tomaron, deberíamos de habernos reunido además de las 2 partes implicadas, esa otra tercera parte, que bien podría haber sido en forma de ex directivos, ex jugadores y ex entrenadores del Villena C.F. y una cuarta parte, y principal, que es la que sustenta a casi todos los clubes en su mayor medida: el patrocinador oficial del club y el resto de patrocinadores principales que tenía la entidad en ese momento, para haber intentado entre todas estas partes consensuar, buscar y como no, haber intentado llegar a un acuerdo que hubiese sido el mejor y más productivo para los intereses del Villena C.F. y que no hubiese terminado de la manera que terminó y que ahora, bajo mi punto de vista, el tiempo nos está dando la razón de que no fue la mejor decisión adoptada. Pero esto que quede bien claro que es mi opinión personal y creo que de mucha gente.

Bajo mi punto de vista, y como ex directivo y aficionado al fútbol considero que ha llegado el momento de que las juntas directivas de los tres clubes se reúnan, dialoguen, y por el bien del fútbol en Villena, llegar a un entendimiento en forma de acuerdo para que en la ciudad sólo haya un club de fútbol, como hay en voleibol, baloncesto y este año en fútbol sala.

En Villena tenemos jugadores excepcionales, muy buenos y de una calidad contrastada que podrían defender la camiseta del club de la ciudad y llevarlo a cuotas más altas. Y luego contar con un equipo filial o dependiente del primer equipo en el que militen los jugadores que prometen y vienen del fútbol base y que puedan aportar calidad a la primera plantilla. Hablo de los tres clubes de la ciudad: Villena CF, Sporting Villena y CF Fair Play de Villena.

¡A todos y todas, gracias, de corazón!