En el mundo del deporte la derrota es inherente a su propia filosofía. Para valorar la victoria es necesaria la derrota, al igual que no concebimos una rosa sin espina. La derrota es parte de la enseñanza. Te aporta humildad y valores de trabajo, el mismo que necesitaremos para seguir donde estamos.

Sin lugar a dudas la derrota duele, pero más cuando de los cinco goles encajados son tres de córner y uno de penalti. Esto le sucedió al sénior del Bel-liana FS este pasado fin de semana en La Nucía, donde cayó por la mínima, 5-4.

Partido muy cerrado el disputado el sábado por la tarde en lo que suponía el final de la maratón que nuestro equipo ha tenido esta semana, con tres partidos en siete días, lo que se ha ido notando en la falta de chispa de algunos jugadores. Esto y el buen planteamiento de partido del equipo local fue la razón del sufrimiento en un partido que se puso cuesta arriba desde el principio.

Uno tras otro los goles de La Nucía se contrarrestó con el empate tras mucho trabajo, y enseguida los locales se adelantaban de nuevo. A falta de 15 minutos para el final decidimos jugar con portero jugador, metiendo dos goles y peleando hasta el final, pero sin dudas, este no era nuestro día.

Pasamos a la tercera posición de la tabla clasificatoria y esta semana recibimos en casa al líder San Juan, el domingo, a las 10.00 horas. Esperamos que con ayuda de la afición consigamos una victoria que nos permita seguir soñando.