El pasado fin de semana se celebró en cuenca una edición más de uno de los Rally Raid con más solera y mejor afición de España, el Rally TT de Cuenca.

Dentro de la Escudería AC Alcalans el equipo VM Competición alineo 3 vehículos en la línea de salida, donde la villenense Jaqueline Ricci copiloto a Miguel Valero a los mandos de un Can Am MaverickX3.

El viernes tras verificaciones se realizó la prologo en las inmediaciones de la capital Conquense, augurando ya como sería el Rally, muy duro por el agua y barro al que se enfrentarían los equipos. Terreno muy deslizante y poca visibilidad debida a las salpicaduras de las propias ruedas.En el tramo de 7,5 km de prologo Miguel y Jaqueline lograron poner a su vehículo dorsal 16 en segunda posición de la parrilla, tomando una postura conservadora, muy inteligente en estas condiciones, pues sería la clave de esta dura prueba.

El sábado se enfrentaron a 250 km de especial, en un bucle que les llevaría por diferentes escenarios de la serranía de Cuenca y zonas cerealistas, pero donde el denominador común era el abundante barro, lluvia y baja visibilidad. Un ejercicio de esfuerzo y aguante con el que lograron acabar en segunda posición de nuevo de la tabla a unos minutos del primero y listos para la última jornada.

El tramo del domingo repetía el trazado, y nuestro equipo tuvo que solicitar la reposición del Roabook, el libro de ruta en papel que guía a los equipos, ya que en un Buggy sin cristal y aunque se tomaron medios para protegerlo era imposible reutilizar de nuevo. Las condiciones todavía más duras, donde la temperatura bajo casi 10 grados con respecto al sábado y llovió de manera incesante la noche y parte del día.De nuevo nuestro equipo tomo la decisión de realizar su propia carrera, luchando contra las adversidades, contratiempos y tratando de mantener el coche en pista sin perder valioso tiempo. Lo que les llevo a la meta en primera posición, haciendo realidad la máxima que los raid también son una carrera de resistencia, donde solo 2 vehículos lograron terminar en tiempo la etapa.

Un esfuerzo limite que les llevo a lo alto del cajón, pero que también hizo que requirieran asistencia médica, especialmente los ojos del piloto debido a la cantidad de agua y barro que tuvieron que soportar en un vehículo que no equipa cristal ni ventanillas.

De esta manera el equipo VM competición subió dos vehículos a lo alto del cajón, alzándose con la victoria absoluta en Buggy y realizando el mejor tiempo de todos los vehículos participantes del RallyTT de cuenca.

TESTIMONIO

Miro estas imágenes y aún me estremezco.

Un Rally impresionante, durísimo, inolvidable. Tras una prólogo de unos 8 kms, nos posicionamos segundos con el estreno de la nueva montura, Can Am. Este primer día ya fue pasado por agua, corta pero intensa. Yo primeriza en esta categoría, realmente me pilló de novata cuestiones como no llevar “luna”, qué duro con lluvia, agua y frío. Aun así, nada nos paró.

El sábado se multiplicaban estas condiciones durante 250 kms. Salimos segundos detrás de Kees Koolen y la gran Monica Plaza. Nuevamente nos encontramos ante un reto nuevo para nosotros. Conducción en barro complicadísima, el terreno era una pista de patinaje, agua y frío. Km a km fuimos superando cada obstáculo. Un paisaje impresionante, un recorrido interminable y una afición increíble.

Llega el domingo. Toda la noche anterior lloviendo, bajan las temperaturas, road book medio destrozado, pero las ganas de conseguir acabar persistían.

Se notó el temporal de la noche anterior, era impresionante el agua que entraba a raudales de frente. Personalmente, uno se adapta a lo que tiene, yo no tengo casco integral, ni quizás un equipo adecuado para buggy, es lo que tengo (lo que me han cedido y agradecida por ello) y tengo que adaptarme a ello. Los primeros 30 kms, no puedo describir lo que vivimos. A veces ni podía respirar del agua que entraba, la lluvia hacía daño, el frío me paralizaba las manos, y el barro no nos daba tregua con la visibilidad. Yo me hice una bolsa con trozos de papel llena atada a la barra antes de salir (consejo de super Julian Autt) (solución casera), que iba sacando después de cada charco para mi piloto y para mí, pero no fue suficiente, hubiera necesitado un remolque de papel. Al final, ambos desistimos de limpiar cristales, yo me quité las gafas y mi piloto la visera, interrumpían la conducción de Miguel y yo no daba abasto, proteger el road book, pasar páginas mojadas, ver, leer y cantar, confirmar viñeta, sacar papel, darle a miguel, limpiar cristal y así sucesivamente. De hecho, cantaba hasta cuando tenía que pasar página, era una faena... pusiera donde pusiera el road estaba empapado, a veces de lo mojado que estaba, las páginas se pegaban y desistía de separarlas, miraba a contraluz y leía el road book al revés… algo alucinante. Poco a poco nos fuimos adaptando a esta circunstancia, y sólo quedó resistir, persistir y nunca desistir…

Los ojos nos ardían, el terreno tampoco daba tregua, era difícil traccionar en un terreno jabonoso, el frío cada vez se notaba más, ni el chubasquero integral nos protegía del agua, yo notaba como la espalda estaba mojada. Adelantamos a Kees Koolen y Mónica, que los encontramos parados, yo imaginaba un pinchazo, por lo que ni por un momento pensé que de un abandono se trataba. Con la ventaja que tenían en la etapa anterior y la grandísima experiencia, ni por un momento pensamos que podíamos superarles. Pero, al fin y al cabo, problemas tenemos todos, así son las carreras. Poco después nuestros compañeros de equipo nos alcanzan, Kike y Dani, con algunos problemas mecánicos y road book destrozado, no tienen más remedio que seguirnos, fue muy difícil para todos. Llegamos al km 90, primer tramo neutralizado de 15 min. Le dije a mi piloto, por favor date toda la prisa que puedas para poder tener más tiempo antes de salir y limpiarnos. Así fue, cuando llegamos con quedaban 5mintos 34 segundos, yo bajé como un torpedo, (necesidades básicas) y sabiendo que quedaban 160 kms no podía continuar así. Bajé corriendo, recuerdo que las manos no me funcionaban, le di un par de barritas a mi piloto y me quité el chubasquero y mono corriendo, subí, llegó el momento de abrocharse, los arneses rígidos del barro ni siquiera podía soltarlos quedaban 30 segundos, y mi piloto me ayudó a hacer fuerza y lo conseguimos, salimos a tiempo. Continuamos con la misma dinámica. Un tramo espectacular. Una afición que te generaba una ilusión y un ánimo que hacía falta. Llegamos al km 190, tramo espectáculo y refueling. No veía nada, sólo un montón de gente dando ánimo, escuchaba mi nombre con una vocecita “Amparito”, hija de Miguel con Amparo y el resto de equipo dándonos ánimos. Os juro que ahí ya me emocioné. Creo que fue un “refueling” en todos los sentidos, de ánimo también.

Nos dan salida y seguimos los últimos 60 kms. Misma dinámica, misma agua, mismo barro, mismo frío. En el refueling me había separado unas 10 páginas mojadas para ir adelantando “faena”. La verdad, que llegó un momento en que le dije a mi piloto “Yo no sé tú, pero me lo estoy pasando pipa”, al fin y al cabo, la conducción en barro es divertida, celebraba los cruces con “derrapitos” y sólo quedaba disfrutar, porque como diría un gran amigo, mentor y profesor (David Nadal) ¿a qué hemos venido?

Llega el último tramo espectáculo, abarrotado de gente, símbolo de que estaba acabando, guío a vista cantando las curvas a mi piloto, era difícil detectar las cintas y curvas tan cerradas acompañadas de barro, el corazón empieza a ir a toda leche, un mareo de curvas y saltos, última recta (Veo a Marta Plaza saltando como una loca y animando, cosa que me emocionó agridulcemente, ya que nos confirmaba que no habían acabado nuestros compañeros) y tiro mis manos a las manos de mi piloto. Dios mío, lo hemos conseguido. Y dijimos los dos “QUÉ CARREROOOOOOOOOON”.

Una avalancha de gente nos rodea, sonrío después de muchos kms y me noto la cara acartonada, no había manera de gesticular. Veo a mis amigos Julián, Nacho, Sales de Masía Pelarda, al equipo, Marta Plaza Vázquez gritando “SOIS LOS CHAMPIONSSSSS SOIS LOS CHAMPIONSSSS” Alucinamos, nos confirman que Kees y Monica habían abandonado, y el esfuerzo de persistir y resistir, sin bajar el ritmo, nos llevan al primer puesto absoluto. Brutal, estaba como en un sueño, literalmente… no veía bien, estaba un poco aturdida y flipando. Hasta el que comisario me vuelve a la realidad y me pide el “cartón”, pero le tuve que decir que no, que o abría él la cremallera o no se lo podía dar, no me funcionaban las manos congeladas, con barro y agua. Tras todas las felicitaciones, enlace y parque cerrado.

Llegamos, más felicitaciones, abrazos, joder, algo increíble. No por ganar la carrera, os lo digo enserio, por haber ganado a nosotros mismos, nuestro rally personal. Quizás quienes tengan más experiencia, o quienes no conozcan el mundo me llamarán exagerada, pero esto es lo que sentí.

Al llegar nos vimos las caras Miguel y yo, flipábamos uno con el otro de cómo íbamos. Abrazo de victoria y alegría con el equipo. Que siempre nos cuidan y acompañan, Nos ayudan a quitarnos chubasqueros, cascos, nos dan ropa seca, y nos vamos a lavar la cara ¿Es que se podía quitar el barro? Fue entonces cuando vimos la reacción de los ojos de Miguel, lo que tuvo que aguantar y forzar para ver. Tuvo que ser atendido por la ambulancia.

Hoy en día, seguimos algo resentidos pero recuperados, y aún en una nube por lo vivido.

Quería compartir estas palabras, porque es tanto lo que siento, que no me lo podía guardar.

Mi equipo, Vm Competicion, todos, GRACIAS. Hasta la peña Amarito, que me ayudaba a limpiar los cascos, mecánicos incansables, Adrián sin que falte detalle, todos un auténtico 10. Amigos a pie de pista y desde casa sufriendo y alentando, gracias. Mi familia, que se quedaron sin uñas siguiéndonos desde fuera, mis profes, mis tutores, los que me han enseñado tanto Masia Pelarda 4x4 Rally Raid y Fina Roman by Serviá al mínimo detalle en la distancia, compañeros de equipo, fantásticos todos ellos y un papel brutal en el rally, Monica Ferris, gracias por tus consejos, por tu ayuda que siempre será bien recibida, y eso, te hace aún más grande, te admiro, y a todos, los que formáis parte de las carreras en todo mi recorrido, sin cada uno de vosotros no hubiera conseguido ser lo que hoy soy.

Cerramos esta temporada 2019 de una manera inolvidable. Me siento agradecida y realmente afortunada.

¡Gracias por creer en mí!