Este 2022, 9 miembros de la familia, padres, hermanos, cuñado e hijos emprendieron la ruta. Con punto de partida desde Alcudia de Guadix. El lugar elegido este año, el Parque Nacional de Sierra Nevada, con el gran objetivo de subir en bicicleta al Pico Veleta, que con 3.396m es la cuarta cumbre más alta de España, muy cerca de Teide, Aneto y su vecino Mulhacén. Sin duda el reto más elevado por parte de la familia a lo largo de los años. Un reto ambicioso y exigente que pudo ser completado al segundo día de la expedición, tras un primer día de aclimatamiento en las inmediaciones. Dicho objetivo fue enriquecido además, pernoctando en el Refugio de la Carihuela, a 3.205 m de altitud, con unos cielos estrellados como jamás pudiéramos imaginar. Los días siguientes, no menos duros, fueron de descenso a la zona de las Alpujarras, moviéndonos en cotas potentes, entre los 1.200 y 1.900 m.

Desde nuestra salida de la zona de Guadix, transitamos por interesantes parajes naturales y paisajes increíbles como Pradollano (estación de esquí), Olla de la Mora y el majestuoso Pico Veleta. Descendimos por los collados y zonas de lagunas de la vía de los tresmiles, cerca del acceso al Mulhacén, por estrechos senderos, parajes áridos y estremecedores de piedras oscuras de aspecto pizarroso. Paisajes singulares de alta montaña con aspecto casi lunar.
Un bello descenso a las Alpujarras, con paradas en Capileira, Bubión, Pitres, Pórtugos y Trevélez, que con 1.476m es uno de los municipios más altos de España. Bérchules, Yegen y Laroles, municipio este último desde el que también ascendimos el duro Puerto de la Ragua. Un lugar éste de tremenda belleza forestal y de gran fauna, para dormir a 2.000 metros de altura, a la intemperie. Un lugar en el que caballos salvajes y ganado vacuno campan en libertad, y en el que es fácil avistar cabras salvajes, rapaces así como algún que otro zorro. Algo inusual a ojos de la familia, sobre todo de los más jóvenes. Descenso el último día por La Calahorra, con su singular Castillo Renacentista para regresar al punto de partida, Alcudia de Guadix.
Seguimos en nuestra apuesta por un turismo familiar diferente, sano y sostenible. Seguimos apostando por un modelo de ocio estival que ponga en valor lo comunitario, y el apoyo mutuo para compensar los diferentes ritmos y potencialidades. Seguimos apostando por un modelo de ocio basado en la austeridad frente al consumismo masivo del turismo veraniego y frente al mundo digital. Una bicicicleta, algo básico de ropa y calzado, material básico de aseo y un carro para las comidas improvisadas, suficientes para sobrevivir y disfrutar como niños. Unos itinerarios de referencia para nuestra ruta circular, pero abiertos a modificaciones según las sensaciones o las sorpresas del camino. Un saco y una esterilla, para dormir normalmente en modo vivac, es decir, al aire libre. Una apertura de mente y espíritu al encuentro enriquecedor con personas con las que haces contacto en la montaña o en lugares recónditos. Y la bicicleta como medio esencial para posibilitar esta aventura, sin ruidos ni humos.
De un lado queda la belleza de los lugares , el nutrirte del contacto con sus gentes y el siempre hermoso encuentro familiar. Pero también de otro lado una alerta dolorosa: el Parque de Sierra Nevada se destruye progresivamente. Los intereses económicos vinculados al mundo de la especulación y el esquí (sobreexploración de acuíferos para los cañones de nieve, consumo energético desaforado, deforestación), la invasión de coches-prototipos de prueba, y por otro lado el fuerte impacto del cambio climático en un ecosistema tan frágil, está siendo devastador. Hemos comprobado el cambio del paisaje en escasos años: desaparición de pequeños glaciares y nieves perpetuas, desaparición de flora (borreguiles) y fauna, el aumento notable de la temperatura, el descenso de los niveles pluviométricos, la disminución de los caudales en ríos. Las lagunillas de alta montaña con escasa agua y algunas totalmente secas. Tendencia a cierta desertización en la zona. Es decir: Sierra Nevada se derrite. Un mensaje objetivo de aviso de la naturaleza, frente a quienes niegan la gravedad del cambio climático.


El cicloturismo familiar como una oportunidad para lo mejor de la aventura, la supervivencia y la convivencia, pero también para leer con nuestros hijos el paisaje con sentido crítico y lanzar un mensaje de advertencia S.O.S. ante estos cambios climáticos sin precedentes.
Agradecer este año el apoyo logístico de Pablo y Puri Hernández en el desplazamiento y soportes diversos. A la empresa Biocomercio por su apoyo. La generosidad del municipio de Alcudia de Guadix (Concejala de deportes y Conserje) en la cesión de su polideportivo. La profesionalidad y buena fe de la empresa Pedalmoto de Granada para resolver problemas mecánicos en domingo, día no laborable. A varios jóvenes de Barcelona que nos dieron apoyo logístico en el puerto de la Ragua. A Villena en Bici por su apoyo incondicional en toda esta aventura.