Me siento frente al ordenador cuando todavía no ha amanecido del todo en la mañana del diez de septiembre. Afuera, mientras el olor de la pólvora se diluye por completo bajo la lluvia de un otoño anticipado, en mi casa, la alábega empieza a secarse. Los festeros se retiran a sus casas vencidas sus últimas resistencias a admitir que la fiesta, también acaba. Que quizá puedan descansar porque la tradición marca que es día de descanso, pero que mañana, la vida volverá a su rutina cotidiana y olvidaremos la fiesta porque ha sido solo un paréntesis en la realidad.

Pero antes de estos cinco días intensos, en los prolegómenos de nuestras fiestas patronales, hemos disfrutado de otras actividades que son también una tradición esperada por todos. Hablo del Concierto Extraordinario Día 4 de Septiembre, que un año más, con Pedro Ángel López al frente de la Banda Municipal nos ha ofrecido una buena muestra de su evolución constante, no conformándose con música festera —que la ha habido y de estreno además— el maestro va introduciendo cada vez más piezas que sorprenden nuestro oído y nos demuestran que hay mucha música por descubrir.

Y todavía antes del día 4, otro evento esperado, que la tarde/noche del domingo 2 de septiembre, alcanzó nada menos que su 38ª edición. Me refiero al Cross Nocturno Ciudad de Villena. En él, pudimos disfrutar de un espectáculo que no es tal, pero que se convierte en algo parecido por obra y gracia de un buen número de personas de toda condición y edad, que se calzan sus zapatillas y empiezan a correr por nuestras calles por mero placer de hacerlo, sin mayor pretensión. Pero sobre todo, porque nos ofrece la ocasión de vibrar con un corredor villenero, que con su estilo quizá poco ortodoxo pero sobradamente eficaz, gana competiciones con frecuencia semanal.

Hablo de Andrés Micó, a quien todos esperamos ver abriendo la carrera absoluta, saliendo como suele hacerlo, sin dosificarse, dándolo todo desde el principio y hasta el final, sin restricciones que seguramente, él considera innecesarias. A Andrés le siguen no pocos corredores y corredoras apasionados, que se entregan al máximo y que hacen del atletismo, su razón de ser. ¿Por qué no? Si todos necesitamos apasionarnos, volcarnos en algo que nos conmueva, nos complazca, nos deleite y nos haga sentir vivos. Creo que es una necesidad profundamente humana.

Club Atletismo Promesas

Entre los cientos de corredores y corredoras que celebraron la fiesta del XXXVIII Cross Nocturno Ciudad de Villena, un buen puñado eran miembros del Club Atletismo Promesas. Una entidad viva, que fomenta el deporte de base, el atletismo desde las categorías más básicas, ya que a fin de cuentas, es en la infancia donde se crean los hábitos saludables y donde los niños y niñas muestran mayor entusiasmo por aprender e imitar a los mayores, tomando como ejemplo a corredores juveniles que siguen una trayectoria en ascenso y que a su vez toman como modelo a corredores consolidados, como es Andrés Micó.

Pero hay algo en lo que quizá no reparamos mientras estamos viendo ese cross nocturno año tras año. Se trata de algo muy sencillo: el atletismo no es simplemente calzarse unas zapatillas y salir a trotar por las calles, la huerta de Villena o directamente por donde el tráfico te lo permita. Es necesario crear unas condiciones óptimas. Al igual que un nadador requiere de una piscina donde nadar —vaya perogrullada— y un baloncestista de una pista de básquet para entrenar, para practicar atletismo se requiere de una pista adecuada y con las medidas requeridas para prepararse en igualdad condiciones con los muchos rivales que a su vez se preparan a fondo para competir en todos los campeonatos que jalonan el calendario de la temporada.

Si no hay más remedio, el nadador podrá hacerlo en una piscina que no reúna las medidas olímpicas (e incluso en la piscina de su campo); el jugador de básquet tendrá que conformarse con una canasta colocada a la altura reglamentaria y el corredor de Villena… con la pista de atletismo existente en las instalaciones del Polideportivo Municipal.

Sucede que si el nadador quiere preparar una competición sus entrenamientos debería hacerlos en una piscina con las medidas requeridas, y esto es igual en el atleta, que para preparar competiciones oficiales y no simples pruebas populares, requiere de unas condiciones que hoy por hoy son francamente mejorables, para no sufrir el agravio comparativo y tener todas las oportunidades que merece por su esfuerzo y dedicación.

Por eso, creo que en Villena hay, entre otras, una gran asignatura pendiente que se llama ¡Pista de Atletismo! Porque sí, es cierto, "existe" una pista de atletismo que está como decía, en el Polideportivo Municipal, pero aunque hace varias décadas venían corredores de otras localidades de la zona a entrenar en ella, eso ya es historia. El presente es muy distinto: la pista no cumple las medidas reglamentarias y además es de tierra. En consecuencia, nuestros atletas jóvenes, tanto los que reúnen cualidades y ganas, como los que tienen menos cualidades pero mucha ilusión y esfuerzo, deben conformarse con esta pista ya obsoleta, además de compartida con deportistas de otras disciplinas (hablo de fútbol 7) porque es sabido que en Villena hay escasez de espacio para muchos deportes ya que la demanda es mayor que la oferta.

Los atletas, en estos últimos años, han acabado por desplazarse alguna vez por semana a otras instalaciones, como la pista de Elda, que se usa por los corredores del Promesas Villena que quieren hacer sus entrenamientos “de calidad”. Eso supone desplazamiento por carretera, tiempo desperdiciado que podría utilizarse en entrenar y estudiar y evidentemente, dinero.

Además, para mayor ironía, durante las semanas en que se desarrollan los Festivales de verano en nuestra ciudad, la pista sufre el deterioro que supone tener encima a miles de personas bailando, bebiendo y brincando noche tras noche. El resultado, para quien no lo haya visto con sus propios ojos, se puede imaginar: el césped interior de la pista está literalmente quemado y todo el perímetro exterior borrado. Bien es cierto que semanas después, con trabajo y dinero, la pista se va recuperando lentamente y vuelve a ser practicable. Pero, ¿imaginan ustedes que en su piso de 90 metros cuadrados acude un grupo de treinta o cuarenta personas y pasan allí un fin de semana largo comiendo, bebiendo, bailando…? El estado en que se lo encontrarían después les obligaría a recoger, tirar montones de basura y limpiar frenéticamente durante días. No tiene mucho sentido, la verdad. Mejor alójelos en un hotel, le saldrá más barato.

Reivindicación

Este artículo es, por si alguien no se ha dado cuenta, una reivindicación de la necesidad de tener en nuestra gran ciudad, una pista de atletismo en condiciones. Una pista que se ha solicitado a nuestro Ayuntamiento, quien buenamente podrá decir sí, o negarse. El Ayuntamiento ha dicho SÍ, hace ya unos años, por cierto. Pero no basta la palabra, se necesita la acción. Si yo digo que voy a empezar a correr pero no corro, si transcurren semana tras semana, mes tras meses y siempre busco una excusa para no hacerlo —cansancio, tiempo, lluvia, calor— en realidad no tengo voluntad, simplemente imagino que quiero correr, como puedo imaginar que quiero viajar a la Luna.

Este ejemplo, es simplemente para ilustrar que falta, me parece, voluntad política. Que evidentemente poner en marcha un proyecto para construir una pista de atletismo con las características necesarias, no es fácil ni barato, que hace falta encontrar una ubicación, redactar un proyecto de ejecución y aprobar un presupuesto para llevarlo a efecto. Pero lo que tampoco es justificable que no se haya hecho nada, o apenas nada (que viene a ser lo mismo) cuando se ha dicho que sí. Es verdad que económicamente es costosa, pero también es verdad que en esta ciudad tenemos una Plaza de Toros plurifuncional rehabilitada, y ya está pagada.

Creo, si no me equivoco, que el presupuesto fue bastante mayor que el que pueda arrojar la construcción de una pista de atletismo homologada. También creo si no me equivoco nuevamente, que el Ayuntamiento puede y debe buscar fuentes de financiación para llevar a cabo inversiones de cierta envergadura —léase subvenciones y ayudas de otras administraciones de rango superior— con el objeto de llevar a cabo los proyectos que por sí mismo no puede afrontar, pero con los que se ha comprometido.

En el ámbito del deporte, en Villena existe mucha demanda por cubrir, puesto que la población quiere practicar deporte de forma creciente. Mientras que en el ámbito cultural —y hablo con conocimiento de causa— nos encontramos bien pertrechados y hay una amplia oferta de la que disfrutar y que nos convierte en un referente comarcal e incluso provincial, nuestra ciudad adolece de falta de medios para que el deporte se practique bien y con garantías. Me apena ver que nuestros jóvenes valores en diversas disciplinas, se van a otras ciudades a practicar deporte. Que si quieren consolidarse como deportistas se tengan que ir a otros clubes donde pueden ofrecerles ese plus que aquí nos falta, en el atletismo pasa temporada tras temporada. Hay ejemplos varios y es una lástima.

Señores y señoras gobernantes: el deporte de base es fundamental. Se lo recuerdo por si lo habían olvidado.

Por eso, mientras Andrés Micó corría desde el minuto uno con el ánimo de ganar su enésimo Cross Nocturno Ciudad de Villena, yo me preguntaba cuándo apostará por fin el Ayuntamiento por a la pista de Atletismo y cuando sucederá que el equipo de gobierno que en ese momento nos gobierne, diga por fin: “Proyecto Pista de Atletismo preparado, listo... ¡Ya!”.